Collateral Damage, Liliana's Story

Thursday, April 5, 2012 4:51 AM

COLLATERAL DAMAGE

 

The evening of July 8th, 2010 as we, peace of art, were gathered to see the POA exhibit, Liliana, a college student, went to a pharmacy in Cd. Juarez. While shopping, two armed men came into the store and asked everyone to go down to the flo...or. They proceeded to spray the entire place and the people in it with gasoline, locked everyone inside and burned the place down. The other two people in the store died. Liliana managed to get up and jumped through a window, cutting her arms in order to escape from the flames. She survived. Most of her body was burned except her face. She had 1st, 2nd and 3rd degree burns throughout her body.

Burns

She got basic medical treatment because she is from lower class. The treatment she received was not the kind a burned patient would need. Nevertheless, she survived. She was in the hospital for months in excruciating pain. At the time, she had been attending college but due to her injuries that caused her to be absent, she was dropped from the school. Afraid she would lose the year, she risked her life by leaving her house risking infection, went to the school and asked the dean to let her continue the semester from her house. A house that she shares with ten other people. The dean, her classmates and professors all agreed to assist her and so last May, she courageously finished her degree in education and is now teacher looking for employment.

Unfortunately, she has not had the appropriate treatment and has managed with the little she has. Her skin has not healed appropriately and so she has much scar tissue and her skin is still quite weak and risks infection, especially in her arms, hands and feet. She has gone to various organizations including public ones, asking for help but she has been turned down because she never went to the authorities to declare or accuse the people who did this to her. Of course, she is too afraid of retaliation from these criminals. She finally came to Pastoral Obrera, our sister organization in Cd. Juarez.

Pastoral Obrera & Peace of Art 

As you all may know, Peace of Art is about creating awareness of the situation of violence in the US/MEX border, but most importantly, it is about helping people. Liliana needs some special gloves and silicon patches in order to restore her skin and Peace of Art Fund will be providing this for her.

Please help us in aiding people like Liliana who is like she called it, "Collateral damage of this senseless violence."


 

Here is Liliana's story as she wrote it in her application.

Ser un daño colateral

Liliana Elizabeth

Soy Liliana, una joven que emigró de una zona rural  a Ciudad Juárez para estudiar en la universidad y seguir con sus sueños  profesionales.   A mediados de 2010, estaba por concluir mi sexto semestre de la carrera de maestra en educación y todo iba favorable, con la rutina normal de la escuela  y algo cansada por ser fin de ciclo escolar.  Me encontraba realizando el servicio social y los trabajos de campo en algunas escuelas y centros comunitarios de la ciudad, en mi futuro se veían muchas cosas buenas, hasta que llegó  el día 10 de julio del año 2010 y mi vida cambió como nunca pude imaginar.

Ese día, ocurrió algo trascendental e inexplicable en mi vida, me ví envuelta en un hecho violento efectuado por la delincuencia organizada de Cd. Juárez.  A causa de ese acto delictivo, me convertí en una víctima y en parte de las estadísticas de la violencia en Juárez.

Ese día de julio, camino a casa, aproximadamente a las 3 de la tarde, entré a una farmacia a comprar un medicamento, en ese mismo momento, entraron dos sujetos armados y nos apuntaron al dueño del negocio y a mi, dando la orden de  tirarnos al suelo.  Cuando lo hicimos, rápidamente empezaron a rosear gasolina sobre el local, los muebles y nosotros mismo… y prender fuego.

En cuestión de segundos, todo empezó a incendiarse, resultamos gravemente heridos.  El dueño de la farmacia, después de agonizar por unos pocos días, falleció a causa de las quemaduras.

Yo estuve hospitalizada por 20 días con lesiones muy graves, tuve quemaduras en todo mi cuerpo, de 1º., 2º., y 3er. grado.  Tuve afectaciones en mis pies, mis dos brazos completos, el torzo y la cara.  Fueron días muy difíciles e inexplicables, el dolor era insoportable y tenían que drogarme para poder soportarlo.

Al paso del tiempo, me he dado cuenta de lo devastador, terrible e injusto que es convertirse en parte de las estadísticas, de las cifras de violencia y sobretodo, de ser inocente de toda la inseguridad que vivimos y pasar a ser un daño colateral que afecta y cambia la vida propia y de la familia en muchos aspectos.

Además de arriesgar la vida en Juárez por la violencia, se crea un sentimiento de impotencia, porque es difícil aceptar ser una víctima, solo por presenciar un hecho que esas personas llevan a cabo sin ningún temor a nada.

Tuve que pasar por una larga recuperación de las heridas  en casa, a pesar de que el riesgo de una infección era muy latente.  Al salir del hospital y buscar mi material de rehabilitación, me encontré con otra realidad que deja la violencia, los medicamentos, el tratamiento y los materiales de curación eran caros, necesitaba 18 mil pesos que no tenía, y simplemente no pude comprarlos y si tuve que asumir las consecuencias de no contar con el tratamiento necesario para mis terribles quemaduras.

He sido una estudiante de bajos recursos económicos, en un tiempo, trabajé de afanadora en una maquila para continuar mis estudios, el sueldo eran 500 pesos por semana, y apenas alcanzaba para seguir estudiando.  Tuve que dejar ese trabajo, porque cada vez la universidad era mas pesada.  Mis padres no cuentan con los recursos económicos para mi rehabilitación, de los propietarios de la farmacia no recibí nada, por parte del municipio, fui a pedir apoyo pero no me lo brindaron, también acudí al Centro de Atención a Víctimas de la Violencia, organización del gobierno y la condición para un poco de ayuda era interponer la denuncia.  Por motivo del miedo y temor de represalias, a mi persona y mi familia, decidimos no denunciar, y de esa oficina, tampoco recibí nada.

Hoy en día, hace un año ya de los hechos, me han realizado una cirugía y falta aún un largo camino para mi curación.  Sigue siendo urgente que utilice mallas de compresión en brazos, pies y dedos, para una mejor cicatrización, y sigo buscando quién me apoye con mi material de curación.

Este año 2011, con muchos problemas que tuve que sortear en la universidad y algunos profesores, me gradué, soy maestra en educación.  Acabo de presentar un exámen de oposición para ocupar el puesto de maestra y con gran alegría he pasado a la segunda etapa, en que de 300 maestros y maestras, sólo 80 habremos de seguir con el proceso.  Asumí con valor que la vida sigue y mi decisión, a pesar de todo el dolor y toda la injustcia, es continuar construyendo mi presente y futuro.

Social Bookmarking

0 Comments

Leave a Comment